![]()
Las tasas de sobrepeso y obesidad en adultos y en niños han aumentado en nuestra sociedad de una manera alarmante hasta alcanzar proporciones de epidemia. Pero ¿cómo hemos llegado a este punto?, ¿es solo producto de comer en exceso? y ¿qué relación guardan obesidad, sobrepeso y el metabolismo? ¡Sigue leyendo para descubrir esto y mucho más!

¿Es lo mismo sobrepeso y obesidad?
A menudo se confunden los términos de sobrepeso y de obesidad y la gente suele emplear ambos términos indistintamente, pero ¿estamos hablando de lo mismo?
Estar obeso no es lo mismo que tener sobrepeso. Una persona es obesa cuando su peso es mayor al 20% del peso que se considera normal según su estatura. Así pues, todo aquel que tiene sobrepeso no quiere decir que esté obeso.
Primero tenemos que saber si nuestro peso es normal o si estamos sobrepesados y, para esto, es necesario saber antes cómo calcular Índice de Masa Corporal (IMC) de una manera sencilla.
¿Qué es el IMC?

El Índice de Masa Corporal, más conocido por sus siglas IMC, es el baremo orientativo establecido oficialmente para determinar si tu peso es saludable en relación a tu estatura.
Lo que determina el IMC es la grasa corporal normal en kilogramos o la que te sobra en relación a tu estatura en metros elevada al cuadrado.
¿Cómo calcular el IMC?
El cálculo del IMC es muy sencillo y tan solo tienes que tener claro cuál es tu peso en kilogramos y tu estatura en metros elevada al cuadrado.
A partir de ahí, la fórmula de cálculo de tu peso ideal según el IMC sería la siguiente:
IMC=peso en kg÷estatura2 (metros)
Si todavía te quedan dudas o si quieres ver un ejemplo, mira el siguiente tutorial en el que se explica de manera clara cómo puedes calcular tu IMC:
¿Cómo saber si mi IMC es normal?
El grado considerado normal, insuficiente o con exceso de peso lo establen los CDC (Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades) en su página web.
A continuación, vamos a presentarte una tabla con los rangos de peso fijados por los CDC:
| Rango de peso | IMC kg/estatura2 (m) |
|---|---|
| Peso insuficiente | <18,5 |
| Normal o saludable | 18,5-24,9 |
| Sobrepeso | 25-29,9 |
| Obesidad | >30 |
¿Cómo calcular el IMC en libras con el sistema americano?
La fórmula es la misma pero con unidades de medición diferentes. Mientras que en el sistema internacional se mide el peso en kg y la estatura en metros elevada al cuadrado, en el sistema americano se mide el peso en libras y la estatura en pulgadas al cuadrado.
Así la fórmula con el sistema americano quedaría de la siguiente forma:
IMC=peso en libras (lb)÷estatura2 (pulgadas)×703
Lo que hace la multiplicación ×703 es convertir el resultado en kilogramos para que puedas consultar la tabla de arriba.
Sin embargo, nosotros creemos que el IMC no es un indicativo del todo fiable para definir los rangos de peso normal y sobrepeso.
Podría darse el caso de una persona con una gran masa muscular que tenga un IMC que marque sobrepeso, pero está claro que este sobrepeso no sería perjudicial ya que se trata de peso en masa muscular con poco porcentaje de grasa.
Hay que recordar que el músculo pesa más que la grasa. A nosotros nos parece más fiable medir el porcentaje de grasa corporal como indicador de sobrepeso o de obesidad.
Ahora ya tienes las herramientas para saber si tu peso corporal es saludable. Si no lo es, ¡ponte en marcha ya para empezar a ganar salud y energía!🔥🔥🔥
¿Masa muscular o grasa? ¡Mide tu grasa corporal en casa fácilmente!
El IMC parece que no siempre nos puede orientar sobre si tenemos exceso de peso. Miremos, por ejemplo, el caso de los culturistas que pesan mucho, sin embargo, este peso se debe a la masa muscular y no a los kilos de grasa, ¿diríamos entonces que los culturistas son obesos?
Evidentemente no. Esto se debe a que el IMC no tiene en cuenta un hecho bastante obvio: que el músculo pesa más que la grasa. Así que es mejor indicativo conocer la proporción o el porcentaje de grasa corporal con respecto a nuestro peso.
En otras palabras, de nuestro peso total, ¿qué peso correspondería a grasa y qué peso correspondería a masa muscular? A mayor porcentaje de grasa, mayor cantidad de grasa acumularemos y más sobrepeso tendremos también.
En el siguiente vídeo, te enterarás de una manera bastante sencilla y asequible de medir tu cantidad de grasa corporal sin tener que recurrir a métodos caros y poco precisos:
Si después de este vídeo, quieres medir el porcentaje de grasa que tienes en el cuerpo, haz clic en el siguiente enlace:
US Navy Calculator – Body Fat Calculator
El sobrepeso y la salud, ¿cómo afecta el sobrepeso y la obesidad a mi salud?
La medicina alternativa integral remarca la importancia de guardar un equilibrio en nuestro estilo de vida. Cualquier cosa que rompa nuestro bienestar conlleva unas consecuencias para la salud y entonces empiezan los síntomas y las enfermedades, entre los cuales se encuentra el exceso de peso.
Cualquier síntoma que padezcamos, es un aviso de nuestro cuerpo. Por tanto, el sobrepeso, la obesidad o, incluso, un simple catarro o gripe, nos están indicando que se ha producido una ruptura en nuestro wellness (bienestar).
El sobrepeso nos afecta a nivel físico, emocional y social pero tenemos que encontrar en qué momento empezamos a subir de peso para poder cambiar este estado de salud.
¿Cómo afecta el sobrepeso a nivel físico?
A nivel físico el sobrepeso y la obesidad pueden dar lugar a los siguientes efectos en nuestro cuerpo, según estudios científicos:
- Insomnio o mala calidad de sueño.
- Hipertensión. La obesidad eleva la presión arterial, el colesterol, los triglicéridos, causando prediabetes y diabetes tipo 2.
- Desequilibrios hormonales: ciclos menstruales irregulares, reglas dolorosas o muy abundantes, ovarios poliquísticos e, incluso, dificultad para concebir.
- Diabetes tipo 2. Existe una relación directa entre sobrepeso y la diabetes. Alrededor del 85% de los diabéticos padecen de sobrepeso y, si un diabético con sobrepeso adelgazase, experimentaría una notable mejoría en sus problemas con la diabetes.
- Hígado graso.
- Metabolismo lento.
- Caída del pelo.
- Problemas con la tiroides.
- Problemas con la vista.
- Hirsutismo (vello anormal en mujeres en zonas como la cara).
- Subida de los triglicéridos (dislipidemia).
- Problemas cardiovasculares.
- Apnea del sueño.
- Enfermedades respiratorias como el asma.
- Limitación de movimientos como, por ejemplo, caminar, correr, subir y bajar escaleras o llevar a cabo la jornada laboral.
- Cansancio, fatiga o falta de ganas de hacer cosas.
Los trastornos de la alimentación como, por ejemplo, la bulimia, la anorexia nerviosa o el trastorno por atracón, el trastorno por evitación y restricción de la ingesta de alimentos afectan a nuestra salud física, pero son un terrible azote a nivel afectivo-emocional.
El sobrepeso y la obesidad a nivel social
Las personas que padecen de sobrepeso u obesidad suelen verse sometidas en la sociedad moderna a la estigmatización social que compromete la salud psíquica y emocional de la persona con exceso de peso.
El sobrepeso y la obesidad afectan a nivel psíquico y social de las siguientes maneras:
- Exclusión y aislamiento social.
- Discriminación.
- Bullying en el colegio o en el trabajo.
- Pérdida de autoestima.
- Falta de seguridad en uno mismo.
- Pérdida de las habilidades sociales.
- Depresión.
Se trata, como podemos ver, de un problema muy profundo e incomprendido por la sociedad actual. Debemos prestarle más atención a estas personas y ser empáticos.
Sin embargo, desgraciadamente, en ocasiones las personas no aguantan este nivel de presión social por los motivos que sea y pueden llegar a suicidarse. Por esta razón, es necesario no prejuzgar a las personas sin más.
Los alimentos y el sobrepeso

Todos intuitivamente sabemos que tener un exceso de peso no es precisamente saludable. El reto de la salud integral consiste en guardar un equilibrio entre la salud física, mental y nuestra vida social también.
A través de la nutrición integral podemos gozar de un estado de bienestar físico y emocional que va a influenciar en nuestra vida social. Por tanto, nuestros hábitos alimenticios repercuten en nuestra vida.
Estamos comiendo muy mal y estamos enfermando desde edades cada vez más tempranas con hábitos alimenticios poco saludables que incluye la ingesta de alimentos perjudiciales como pizzas, perritos calientes, bollería industrial, refrescos azucarados, bebidas energéticas, zumos de frutas procesados, etc.
Además, el daño se agrava por la vida sedentaria y la falta de ejercicio físico. Estos malos hábitos en la alimentación se heredan de padres a hijos en una espiral tóxica que está llevando a las futuras generaciones y a la sociedad en general a un deterioro generalizado de la salud.
Los padres están pasando sus malos hábitos alimenticios a sus hijos pues les preparan comidas rápidas y ultraprocesadas, permiten que coman en los recreos del colegio chucherías y les dan para merendar paquetes de papas, galletas, chocolate, dulces y bebidas azucaradas…
Este estilo de vida heredado está causando un verdadero problema de obesidad infantil. Los niños son el futuro de nuestra sociedad y necesitamos más que nunca una sociedad sana, fuerte y en buen estado de salud física y mental. ¡Comencemos ya a cuidar nuestra alimentación por nosotros y por nuestros hijos!❤️❤️❤️
¿Son nuestros hábitos alimenticios buenos?
El ritmo de vida de esta sociedad, el estrés y la falta de tiempo lleva a que descuidemos nuestra alimentación y que optemos por consumir comidas precocinadas, procesadas o ultraprocesadas. De aquí se derivan a medio y largo plazo multitud de problemas físicos y emocionales que están relacionados con la mala nutrición o con la falta de vitaminas y nutrientes.
La publicidad agresiva intensifica la idea de la comida rápida y preparada en poco tiempo y sin apenas esfuerzo (comidas procesadas), propiciando todavía más estos malos hábitos alimenticios.
Una dieta adecuada prioriza la ingesta de vegetales, de grasas saludables, de proteínas vegetales y animales de calidad o de hidratos de carbono procedentes de vegetales, legumbres o cereales. Se trata de reducir los hidratos de carbono refinados e introducir hidratos de carbono naturales saludables como el aceite de oliva; de disminuir el consumo de los aceites industriales; de consumir más ensaladas, vegetales e infusiones; de ingerir proteínas de calidad como pollo, pavo o pescado; de eliminar de nuestra dieta el azúcar refinada; y de estar muy bien hidratado. No es tan complicado, como ves las cosas sencillas son las mejores y las que mejor nos sientan.
La obesidad y el sobrepeso se pueden combatir con una dieta antiinflamatoria rica en verduras, vegetales, huevos, carne, pescado, jugos verdes de vegetales, un consumo moderado de fruta y beber mucha agua.
Además, este tipo saludable de alimentación será también una dieta para bajar el colesterol alto. El colesterol es un signo claro de que algo no va bien en nuestra salud y que debemos a empezar a cambiar nuestros hábitos alimenticios.
¡Come bien, muévete y gana salud!
¿Qué es la nutrición integral?
Como hemos visto, somos lo que comemos pero, además, los alimentos que ingerimos tienen un efecto directo en nuestra salud general y en nuestra energía.
La nutrición integral es la consideración del individuo en su totalidad, más allá del tipo de alimentos que consume. El estado físico y emocional del individuo no es el resultado solo de la alimentación, sino de su estado emocional y del ambiente sociocultural en el que se encuentra.
La nutrición integral defiende el consumo de alimentos naturales no procesados ni refinados, sin aditivos ni conservantes y que tampoco sean de origen transgénico.
Dentro de este tipo de alimentación saludable se encuentran las verduras, los vegetales verdes, las legumbres, la fruta, la carne, el pescado, los huevos, etc. A esta lista de alimentos también se le pueden añadir los superalimentos y los alimentos prebióticos y probióticos.
¡Haz clic en los siguientes botones para conocer toda la mejor información nutricional curativa! ✅😊
En la nutrición integral también está incluida la hidratación con agua que no contenga metales pesados ni cloro.
¿Cómo influye la alimentación en nuestro estado de salud?
Multitud de investigaciones científicas constatan que las enfermedades son multicausales y multifactoriales y que la buena alimentación y las buenas condiciones de higiene están detrás de la mejora de salud de las personas y de la prevención de muchas enfermedades.
Existe una relación directa entre la mejora de las condiciones de vida, la nutrición y la salud y el descenso de mortalidad causado por enfermedades como el exceso de peso, las enfermedades cardio-respiratorias, la diabetes o algunos cánceres.
La alimentación es un factor fundamental en el correcto funcionamiento del metabolismo. La nutrición, la hidratación y la práctica de ejercicio físico son fundamentales para conservar un buen estado de salud general y para el correcto funcionamiento del metabolismo, que, como veremos, son los procesos por los que el cuerpo genera energía necesaria para la vida.
El metabolismo
¿Qué es el metabolismo? El concepto de metabolismo es fundamental para entender por qué engordamos o cuál es la causa de algunas enfermedades. El sobrepeso y la obesidad van de la mano del funcionamiento metabólico del cuerpo y no es posible, por tanto, entenderlos por separado.

El metabolismo es el conjunto de procesos biológicos y químicos que se desarrolla en el cuerpo a nivel celular para generar energía, la cual se obtiene a partir de la asimilación de los alimentos que ingerimos. Gracias al metabolismo, nuestro cuerpo puede llevar a cabo cambios para transformar los alimentos en energía pero, además, para que tengan lugar otras funciones gracias a la asimilación de esa energía de los alimentos. Este proceso químico y biológico se desarrolla a un determinado ritmo. Como ves, no es algo concreto ni específico definir lo que es el metabolismo ya que abarca un modo de funcionamiento global y múltiple.
Un metabolismo lento indica que los procesos del cuerpo son lentos y que esta lentitud da lugar a problemas como estreñimiento (los intestinos se mueven lentamente, dando lugar al estreñimiento), mala digestión, mala circulación, sobrepeso, obesidad, etc.
Muchos médicos y algunos profesionales de la nutrición defienden la idea de que una persona con sobrepeso u obesidad está así porque consume muchas calorías. Pero la realidad nos demuestra que hay personas que engordan con mucha facilidad aunque coman poca cantidad, mientras que otras comen de todo y en cantidad y siguen delgadas.
Estos expertos se aferran a la técnica equivocada de contar calorías para controlar el peso cuando, en realidad, la clave es mejorar el ritmo del metabolismo.
Causa del metabolismo lento
La nutrición es muy importante para mantenernos en un peso saludable, pero existen otros factores que influyen en la subida de peso. Así que, contar calorías no vale de nada. Además, podríamos tener otros problemas subyacentes que nos estén impidiendo perder peso.
El metabolismo se puede ver reducido por multitud de causas, llevándonos a un estado de obesidad y de mala salud. Si se juntan muchas de esas causas en nuestro organismo, acabaremos por tener un metabolismo lento y, por tanto, nos costará mucho trabajo perder peso y, además, tendremos multitud de enfermedades.
Un metabolismo correcto es la base de una buena salud. Las causas del metabolismo lento son las siguientes:
- Abuso de azúcares y de carbohidratos refinados:
- Resistencia a la insulina.
- Adicción a los carbohidratos y al azúcar.
- Exceso del hongo Cándida Albicans, el cual produce más de 78 tóxicos diferentes en el cuerpo.
- Problemas con la tiroides.
- Dieta falta de nutrientes, que causa deficiencias nutricionales.
- El estrés.
- La deshidratación.
- Sustancias nocivas para el metabolismo.
- Medicamentos que disminuyen el metabolismo como, por ejemplo, antibióticos, antidepresivos, somníferos, anticonceptivos, etc.
- Problemas intestinales.

Signos y síntomas de envenenamiento
El envenenamiento por intoxicación alimentaria y de sustancias químicas está peligrosamente generalizado. ¡Conoce ya cómo se produce este envenenamiento, sus signos y síntomas y el tratamiento natural!🥇
Los carbohidratos o hidratos de carbono son alimentos necesarios y existen 2 tipos: los naturales y los refinados. Estas 2 clases de nutrientes no son iguales ni tienen la misma procedencia. Los hidratos de carbono naturales no han sido procesados por el ser humano, mientras que los refinados han sufrido un procedimiento industrial violento que ha hecho que pierdan gran parte de su valor nutricional.
Las moléculas de los carbohidratos refinados o procesados han sido reducidas hasta tal extremo que el cuerpo las absorbe con suma rapidez transformándolas inmediatamente en glucosa. Luego, el exceso de glucosa que las células del cuerpo no absorbe se convertirá en grasa. Parte de esa glucosa, además, fermenta y se convierte en ácido láctico, el cual acidifica el cuerpo, reduce su oxígeno y ralentiza el metabolismo.

Pero lo peor de los carbohidratos refinados es que son adictivos y a las personas que están adictas a ellos les cuesta controlar su consumo. Otros efectos devastadores de este tipo de hidratos de carbono industriales es que, si se consumen en exceso, nos provocan cansancio, somnolencia y fatiga. Su adicción también causa depresión en algunas personas.
Los carbohidratos naturales, por el contrario, no reducen el metabolismo ni engordan, salvo la remolacha y el maíz ya que tienen un alto contenido en azúcares (Índice Glucémico alto) pero, además, la mayoría de estos alimentos en la actualidad son modificados genéticamente. Sin embargo, este tipo de carbohidratos naturales habría que comerlos con mesura.
Para tener un metabolismo regulado es, por tanto, necesario reducir al máximo o eliminar por completo el consumo de carbohidratos refinados en nuestra dieta. Además, si quieres activar tu metabolismo, toma alimentos que tengan vitaminas, minerales y bebe agua, que son también alimentos para bajar de peso.
¿Cómo aumentar el metabolismo?
- Bebe agua para estar bien hidratado. Lo primero que debemos hacer para acelerar el metabolismo es hidratarnos con agua. Es vital beber agua, pero ¿cuánta agua debemos beber al día? Algunos profesionales de la nutrición aplican una fórmula para saber cuántos vasos de agua de 250 ml necesita nuestro cuerpo al día: divide tu peso en kilogramos entre 7 y, de esta manera, obtendrás el número de vasos de 250 ml que debes beber al día. Por ejemplo, si pesas 64 kilos, debes dividir 64 entre 7 y te da 9, que es el número de vasos de agua de 250 ml que tu cuerpo necesita al día para estar bien hidratado.
- Haz deporte moderado.
- Según estudios científicos, el entrenamiento con pesas acelera el metabolismo, incluso, horas después de hacer pesas, así que trata de hacer ejercicios de fuerza en la medida que puedas.
- Gana masa muscular. Consulta aquí la dieta alta en proteínas para ganar masa muscular.
- Practica las respiraciones profundas.
- Elimina el estrés de tu vida. Las preocupaciones, la gente tóxica, la mala calidad del sueño o el insomnio te producen estrés y ansiedad en casos más graves y esto ralentiza tu metabolismo.
- Toma jugos verdes de vegetales.
- Toma suficiente magnesio y potasio.
- Comer fresas, arándanos y frambuesas aceleran el metabolismo. Existen estudios que confirman los beneficios de los frutos rojos para la salud.
- Evita los hidratos de carbono refinados.
8 productos nocivos para el metabolismo
Existen una serie de productos especialmente nocivos para el metabolismo y para la salud en general. Estos productos nocivos son las siguientes:
- Refrescos. Como hemos dicho más arriba, los refrescos contienen sustancias ácidas que acidifican el cuerpo y reducen el metabolismo.
- Bebidas alcohólicas. El alcohol deshidrata el cuerpo y lo acidifica.
- Café. Esta bebida es diurética, es decir, elimina agua del cuerpo y, por lo tanto, su consumo en exceso es perjudicial para el metabolismo.
- Leche. La leche es una sustancia que contiene grandes cantidades de un azúcar llamada lactosa. La lactosa es un tipo de azúcar muy potente que crea adicción. La leche es perjudicial tanto si es desnatada como si no porque lo que hace subir de peso no es su grasa, sino la lactosa, que crea un exceso de glucosa y, por consiguiente, de grasa.
- Aceites de maíz de soja o aceites vegetales (por ejemplo, aceite de linaza o de girasol). Estos aceites crean inflamación e influyen negativamente en la función de la glándula tiroidea. El más perjudicial es el aceite de soja. Es recomendable usar para freír otros tipos de aceites, como el aceite de cacahuete. El aceite de oliva es mejor si se va a consumir crudo porque, si se usa para freír, no soporta altas temperaturas pues se quema enseguida.
- Soja. La soja en occidente se prepara de manera industrial y sin fermentación, lo cual no es nada saludable ya que, en este caso, contiene unas sustancias que se denominan goitrógenos, los cuales afectan a la tiroides y al yodo y reducen el metabolismo.
- Fluoruro. Esta sustancia contenida en la pasta de dientes interfiere con la tiroides y reduce el metabolismo, por lo que es mejor usar pastas de dientes que no lo contengan.
- Margarina. Esta sustancia grasa fabricada industrialmente contiene una gran cantidad de sustancias llamadas ácidos transgrasos, que son especialmente dañinos para el cuerpo. La margarina se fabrica por un proceso químico muy radical denominado hidrogenación.
El cuerpo reconoce las grasas trans como tóxicos no comestibles y la margarina, en realidad, sube el colesterol y daña el corazón.

Los superalimentos o superfoods
Los superalimentos son fuente de nutrientes reguladores, vitaminas y minerales. Además, ayudan a desintoxicar el cuerpo. ¡Descubre ya cómo beneficiarte de sus propiedades curativas!
6 consecuencias del consumo excesivo de carbohidratos refinados

¿Es saludable consumir carbohidratos refinados? Lo cierto es que no. Hoy en día, la ingesta de este tipo de comidas se ha adueñado de nuestra mesa y es conveniente saber a lo que nos exponemos al incluir en nuestra dieta este tipo de productos.
Asimismo, la hormona insulina interfiere con las hormonas de la glándula tiroides porque el exceso de insulina bloquea el acceso de esas hormonas a las células y, como consecuencia, se desencadenan los efectos del hipotiroidismo, que son:
- Depresión.
- Insomnio.
- Problemas intestinales como el estreñimiento.
- Irritabilidad.
- Frío en las extremidades (manos y pies).
- Metabolismo lento, que se traduce en falta de energía.
¿Cómo engordamos?

¿Engordamos por el número de calorías que consumimos? ¿Por qué engordamos y cómo nuestro cuerpo produce la grasa?
El excesivo consumo de carbohidratos refinados industriales conlleva un exceso de glucosa pues, en el proceso digestivo, estos productos alimentarios se transforman en grasa rápidamente. Esta subida de glucosa hace que el páncreas genere mucha insulina para que las células aprovechen esa glucosa.
Sin embargo, cuando hay mucha insulina en el cuerpo, las células bloquean sus receptores, quedando en el cuerpo gran cantidad de glucosa e insulina. A este bloqueo de los receptores se le llama desregulación de los receptores de insulina de las células.
¿Qué pasa entonces con la glucosa y la insulina que no se absorben por las células? La glucosa e insulina sobrantes se convierten en grasa. De esta manera, es como engordamos.

¿Por qué aparecen las enfermedades?
Una gran incógnita para muchas personas es por qué nos enfermamos. ¡Descúbrelo ya haciendo clic en el siguiente botón!
Conclusiones del consumo excesivo de carbohidratos
Comer en exceso carbohidratos refinados produce inflamación en el cuerpo. Por lo tanto, este tipo de comidas propician los dolores de cabeza, las migrañas, la artritis, los dolores de espalda, el hígado graso, el malestar de estómago o los dolores menstruales.
Para mejorar estas dolencias inflamatorias es mejor el consumo de vegetales ya que estos tienen un efecto antiinflamatorio, así como de proteínas, ya sean de origen vegetal o animal.
Los hidratos de carbono procesados tienen un efecto sedante que hace que algunas personas los coman para aliviar momentos de crisis emocionales. Las personas se vuelven adictas al efecto calmante de los carbohidratos refinados.
La salud emocional de un adicto a los carbohidratos refinados se deteriora porque el adicto buscará comer este tipo de productos alimentarios cada vez que se encuentre angustiado y estresado.
Por tanto, es conveniente conocer los alimentos saludables y no saludables para mejorar el sobrepeso, la obesidad, nuestro bienestar y ganar salud.

¿Para qué sirven los carbohidratos?
¡Conoce qué son los carbohidratos y los tipos que existen! ¿Son realmente buenos? ¡Descúbrelo ya!🏆
El estrés

El cuerpo y la mente están estrechamente relacionados y no pueden separarse. Muchos problemas de salud sobrevienen a consecuencia del estrés que pone en estado de alerta nuestro organismo. Esta situación de alerta mantenida en el tiempo provocará gradualmente la aparición de dolencias y enfermedades.
El estrés es una reacción natural del cuerpo ante una situación de amenaza real o irreal. Se trata de un estado de alerta general que hace que nuestro sistema nervioso y hormonal se preparen para actuar frente a un peligro, y es tan potente, que el cuerpo tarda algún tiempo en recuperar la calma después de pasado el peligro. Hablamos ahora del estrés emocional.
El estrés se activa por medio del sistema nervioso simpático, que es el que se ocupa de las funciones de correr, pelear, huir o cazar. Es el encargado de poner en marcha las funciones de supervivencia en la naturaleza. Un estrés continuado viene a raíz de una respuesta estresante causada por un sistema nervioso simpático sobreexcitado.
Cuando se tiene el sistema nervioso sobreexcitado (sistema de alerta y de tensión), se acentúa el estrés en la persona. De este modo, es más fácil que se dispare ese mecanismo de supervivencia ante situaciones que no requieran de una respuesta tan extrema.
Todos hemos visto a esa típica persona, por ejemplo, en la cola del supermercado terriblemente nerviosa y combativa porque la cola no avanza lo suficientemente rápido. O a personas que se suben por las paredes y se enfurecen cuando les llevas la contraria mínimamente. La conocida expresión ahogarse en un vaso de agua viene a raíz de ahí. Este tipo de personas sufre de estrés crónico.

El estrés, además, provoca un estado de desequilibrio hormonal y tiene un efecto acumulativo, de tal forma que muchas personas viven en un estado de estrés continuo hasta el punto de que ya son incapaces de distinguir entre una situación estresante y otra que no lo es.
El estrés crónico hace que este tipo de personas vivan todas las situaciones de la vida con estrés y ansiedad, incluso, las circunstancias más cotidianas.
Tipos de estrés

Cuando pensamos en el estrés, nos viene la idea a la cabeza de una persona estresada psicológicamente, de una persona demasiado agobiada por problemas en el trabajo o en casa. Sin embargo, existen muchos tipos de estrés y, conociéndolos, podremos ser conscientes de ellos, combatirlos y eliminarlos de nuestra vida.
Determinadas situaciones que ocurren en el interior de nuestro cuerpo pueden causarle estrés a este. Situaciones como enfrentar una enfermedad, la ingesta de tóxicos en los alimentos o los medicamentos, también el calor extremo y el frío intenso pueden causar mucho estrés al propio organismo. Definiríamos, entonces, ese estrés como una situación en la que se obliga a nuestras funciones fisiológicas a trabajar en exceso o bajo tensión.
Los 12 tipos de estrés

Los 12 tipos de estrés que puede sufrir tu cuerpo son los siguientes:
- La deshidratación.
- Ingerir alimentos nocivos para la salud.
- Ingerir alimentos agresores.
- Sufrir de insomnio. El insomnio es una causa y también una consecuencia de un cuerpo y una mente estresados.
- Toxinas y metales pesados que envenenan nuestro cuerpo y lo predisponen a enfermedades. Algunos alimentos, debido a procesos de industrialización o a exposiciones medioambientales, pueden venir contaminados de metales pesados. Por ejemplo, el arroz es conveniente lavarlo antes de cocerlo para que se evite el consumo de arsénico.
- Tener un déficit de micronutrientes como vitaminas y minerales esenciales para el correcto funcionamiento fisiológico del cuerpo.
- Consumo excesivo de purinas. Las purinas son unas sustancias nitrogenadas que se encuentran en alimentos como las vísceras, el marisco, las carnes rojas y en algunos tipos de pescado. Estas sustancias tomadas en exceso provocan la producción excesiva de ácido úrico que se acumula en articulaciones y órganos, dando lugar a gota y a piedras en los riñones.
- Estar expuesto a condiciones medioambientales nocivas como, por ejemplo, ruidos, contaminación, polvo, suciedad, hongos, etc.
- Estar expuesto a campos electromagnéticos potentes como móviles, aparatos eléctricos, antenas, radiaciones, etc.
- Experimentar emociones negativas. Por ejemplo, tratar con personas tóxicas, tener problemas de familias o de pareja, recibir malas noticias, etc.
- Impregnarse de sentimientos oscuros y egoístas como pueden ser la ira, el rencor, el egoísmo, la envidia, los celos o enfocarse en lo material, obsesionarse con el dinero, etc.
- Tener problemas en la columna vertebral como vértebras desalineadas o nervios pinzados. Por la columna discurren todos los nervios que van al resto del cuerpo y, además, un problema en la columna puede afectar a otras partes como son el cuello, los hombros, las caderas o las rodillas.
8 consecuencias de estrés continuado

El estrés entraña consecuencias en nuestra salud. Entendiendo mejor lo que pasa en nuestro cuerpo, podemos evitar enfermedades futuras.
Cuando vivimos una situación estresante, el cuerpo produce un exceso de una hormona que se llama cortisol. Esta hormona prepara a la persona para luchar o para huir ante un peligro.
El cortisol sube la tensión arterial y el nivel de glucosa en sangre. Si la situación de estrés dura poco tiempo, el exceso de glucosa producido no llega a consumirse del todo por las células y se transforma en grasa. Así pues, el estrés engorda.
Pero la causa del estrés también podría ser una situación interna del cuerpo, como, por ejemplo, una infección por el hongo Cándida Albicans o una enfermedad. El cuerpo en este caso percibe el peligro y genera cortisol.
Las 8 consecuencias que causa el estrés son las siguientes:
- Causa pérdida de concentración o memoria. Una persona bajo estrés no puede pensar claramente, tiene despistes y olvidos inexplicables en situaciones normales.
- Reduce el sistema inmune. Las personas con estrés enferman con facilidad y frecuencia.
- Problemas digestivos. El estrés crónico provoca acidez estomacal y úlceras en el estómago.
- Aumenta la acidez del cuerpo, reduce el nivel de oxígeno y baja el metabolismo. Por lo tanto, las personas estresadas engordan fácilmente.
- Provoca hambre. La situación de estrés consume la reserva de glucosa que hay en el hígado y, luego, la persona siente más hambre. Esta situación lleva a la persona a comer alimentos ricos en hidratos de carbono para volver a reponer esa reserva. Por ello, muchas personas bajo estrés y depresión se consuelan comiendo.
- El estrés interfiere con la tiroides reduciendo también el metabolismo. Esto hace que disminuya el metabolismo y que engordes.
- Causa insomnio. El estrés nos mantiene en un estado de alerta constante que no nos permite conciliar el sueño y dormimos un sueño poco profundo que nos hará amanecer muy cansados.
- Cuando se dispara el estrés, sus efectos duran en el cuerpo más de 8 horas. Pero se ha demostrado que hacer ejercicio moderado ayuda a bajarlo rápidamente.
La deshidratación
La deshidratación es una de las causas que más dañan el metabolismo. Las células necesitan agua, además de alimento, por tanto, ¡no solo de pan vive el hombre!
Sustituir el agua por bebidas azucaradas para no tener sed es un craso error…

No beber agua es fatal para el metabolismo. Se ha observado que las personas con exceso de peso tienen poco porcentaje de agua en su cuerpo y que este porcentaje de agua disminuye cuando aumenta la cantidad de grasa corporal. Es decir, a mayor peso menos agua.
Existe un tipo de deshidratación clínica con causas específicas. Se trata de un tipo de deshidratación debida a factores como las pérdidas gastrointestinales o renales, alteraciones en la piel (quemaduras) o, incluso, fracturas. Sin embargo, nos vamos a centrar en la deshidratación por beber poca agua o por no beber prácticamente agua al sustituirla por bebidas isotónicas enlatadas, por zumos o por batidos directamente.
En una persona delgada el porcentaje de agua ronda el 65%, mientras que en una persona con sobrepeso u obesidad este porcentaje suele estar por debajo del 45%. En el caso de los hombres, que suelen tener mayor porcentaje de masa muscular que las mujeres, tienden a tener mayor porcentaje de agua (en torno a 65%) ya que los músculos tienen tendencia a retener más agua que la grasa y, por este motivo también, las personas con sobrepeso están más deshidratadas que las que están delgadas.
A mayor porcentaje de músculo, más porcentaje de agua en el cuerpo. Por contra, a mayor porcentaje de grasa, menos porcentaje de agua en el cuerpo.
Así, a medida que una persona adelgaza, su porcentaje de agua corporal aumenta y va a tener más energía ya que el agua aumenta el metabolismo.
Igualmente, cuanto más deshidratados estemos, menor rendimiento físico tendremos. Así lo demuestran investigaciones científicas:
Se calcula que con una deshidratación del 2% en nuestro organismo, se reduce un 20% el rendimiento físico, mientras que si la deshidratación alcanza el 5%, el deportista puede llegar a experimentar una reducción de su rendimiento del 50%.
Importancia de la hidratación
A medida que aumentamos los niveles de agua en nuestro cuerpo, más rendimiento físico tendremos. Por lo tanto, si quieres adelgazar y tener más energía, la primera medida que tendrías que tomar para lograr tus objetivos es hidratarte.
¿Cuánta agua debo beber al día?

Algunos nutricionistas de categoría expertos en el metabolismo aplican una fórmula práctica para saber cuántos vasos de agua de 250 ml nuestro cuerpo necesita al día.
La fórmula es la siguiente: divide tu peso en kilogramos entre 7 y obtendrás el número de vasos de 250 ml que debe beber al día. Por ejemplo, si pesas 64 kilos, debes dividir 64 entre 7 y te da 9 vasos de agua.
4 indicadores de que estás deshidratado

Si quieres adelgazar o tener más energía, toma agua. El metabolismo necesita oxígeno para quemar la grasa y el agua contiene oxígeno.
A continuación, tienes los 4 indicadores de alerta para saber si estás deshidratado:
- Piel seca.
- Se suda poco.
- La orina es de color amarillento y con un fuerte olor a amoníaco.
- Poca sensación de sed. Aunque resulte paradójico, esto se debe a lo siguiente: el cuerpo raciona el agua quitando la sensación de sed para adaptarse a la falta de agua. El cuerpo tarda 7 días en consumir toda el agua antes de volver a reactivar la sed, pero esa nueva sensación de sed será aguda.
Una forma efectiva de aumentar nuestro metabolismo y de adelgazar es tomar agua. ¡Pero cuidado! Hay que tomar solo agua y no refrescos ni zumos porque, de lo contrario, los líquidos azucarados y con saborizantes pasarán al sistema digestivo como si fueran alimentos digeribles. El agua no engorda, no se digiere y, en cambio, va a hacer que te encuentres mejor y con más vitalidad.
El cuerpo sabe distinguir entre agua pura y otros líquidos. Además, los refrescos deshidratan el cuerpo ya que contienen sustancias ácidas y el ácido reduce el oxígeno, lo cual es perjudicial para el metabolismo.
6 beneficios de estar hidratado

Además de ayudar a adelgazar, la hidratación tiene los siguientes 6 beneficios:
- Permite eliminar tóxicos por la orina.
- Evita el estreñimiento.
- Mejora la capacidad sexual tanto de hombres como de mujeres.
- Mejora el asma.
- Reduce la acidez estomacal.
- Elimina las sustancias nocivas para el metabolismo a través del sudor y de las mucosas.
Dieta para bajar de peso
La dieta para bajar de peso no solo te permitirá perder tallas, sino tener más salud y energía. A los asmáticos, además, les ayudará a mejorar sus problemas respiratorios.
¡Con esta sugerencia de plan de alimentación conseguirás comer de todo, saciarte y nutrirte sin pasar hambre!
Desayunos
- Jugo verde de vegetales
- Huevos duros y unos tomates cherry
- Unas rodajas de tomate con aceitunas y un chorrito de limón y queso troceado
- Zumo de proteínas de suero de leche o proteína whey
- Una mandarina, un vaso de leche de almendras y almendras
- Avena con leche de almendras
Almuerzos
- Macarrones con pasta de konjac y salsa de tomate casera. Le puedes poner atún o carne y aceitunas
- Ensalada de vegetales con queso/atún/carne blanca/marisco
- Verduras cocidas y salteadas con ajo y cebolla o pimiento y un filete de pescado blanco al horno o asado
- Una cuarta parte del plato con papas arrugadas/cocidas/al horno y una ensalada de col
- Guisantes preparados como almidón resistente y pescado blanco asado o al horno
- Un cuarto de plato de mijo cocido y verduras a la plancha con salsa de tomate casera
Cenas
- Manzanas verdes
- Zumo de aloe vera con jengibre y una tortilla francesa
- Ensalada de espinacas a la que le podemos añadir cebolla cruda, tomate, aceitunas, queso y agua con limón
- Batido de leche de almendras, fresas y jengibre
- Aguacate con berenjena cocida u horneada
- Huevos cocidos con un majado de ajo y perejil
Este plan de alimentación te servirá también como dieta para bajar el colesterol, pues reduce la ingesta de carbohidratos refinados y aumenta el consumo de alimentos naturales.
Además, la preparación de los alimentos es más saludable pues se evitan los fritos, las frituras y se implementa en la dieta el consumo de más alimentos crudos.
Consejos prácticos para cambiar tus hábitos alimenticios
Lo primero, es hidratarte, beber la suficiente agua para que tu cuerpo genere energía. Si quieres saber cuánta agua debes beber, haz clic aquí.
Lo segundo, que deberías plantearte es estudiar minuciosamente el tipo de alimentos que puedes comer sin engordar y la manera en la que los tienes que comer para que no te suban los niveles de azúcar.
Por ejemplo, las papas de por sí cocidas, arrugadas o fritas engordan mucho y hay que controlar su consumo reduciéndolo a una cuarta parte del plato de comida y no comerlas tampoco todos los días. Puedes comer verduras, ensaladas, huevos, carne, pescado, marisco, queso, nueces, pistachos o almendras, así que no vas a pasar hambre en absoluto y estarás bien nutrido. La fruta debes comerla con moderación al igual que los frutos secos.
Lo tercero, es hacer limpiezas del organismo para ayudar a eliminar tóxicos de los órganos y así poder obtener más energía y salud.
Cuarto, pon a raya el hongo Cándida Albicans. Este hongo lo tenemos todos los seres humanos pero, al ser un hongo oportunista, te puede dar muchos problemas de salud pues produce, al menos, 78 tóxicos diferentes en el cuerpo.
Quinto, ten paciencia, Roma no se construyó en un día. Si llevas años o toda la vida llevando una mala alimentación o llevando una vida poco saludable, entiende que el cuerpo necesita un tiempo de reparación para volver a estar sano. Comienza haciendo también ayuno intermitente, esto te ayudará a vencer la resistencia a la insulina y a reparar los daños creados por tener durante tanto tiempo los niveles de azúcar altos.
Sexto, vigila los síntomas que presenta tu cuerpo frente a los alimentos nocivos y alimentos agresores.
Y séptimo, navega por www.alimentacionmilagrosa.org para conocer toda la información necesaria relativa a la alimentación y a la salud, la cual te ayudará a mejorar tu bienestar y el de tus seres queridos.
No te olvides, por favor, de compartir la web para que más gente pueda descubrir esta información y ganar salud y energía. ¡Muchas gracias!💚💚💚
El problema del hígado graso
El hígado graso es un problema de salud en nuestra sociedad que afecta a muchas más personas de las que nos imaginamos. Cuando, por casualidad, el médico nos diagnostica hígado graso, desafortunadamente no nos suelen explicar por qué se produce o cómo podemos curarlo.
Como normalmente el hígado graso se relaciona con problemas de alcoholismo o de obesidad y sobrepeso, nos mandan a dejar el alcohol y a hacer una dieta para adelgazar, pero ¿qué es realmente el hígado graso, cómo se produce y cómo se puede curar? ¿Qué consecuencias tiene este problema de salud a largo plazo?
El hígado es un órgano fundamental que cumple multitud de funciones en nuestro cuerpo. Se encarga de desintoxicar el organismo y es el único órgano con capacidad para regenerarse. Si tienen que intervenirte para quitarte una parte del hígado, este importante órgano va a volver a regenerarse completamente y esto no ocurre con otros órganos como son los pulmones, los intestinos, el corazón, etc.
Cuando el hígado se cubre con grasa, que es lo que se llama hígado graso, las funciones de este importante órgano del cuerpo se ven dañadas porque el hígado se encuentra tapado de grasa. Entonces, este órgano encargado de limpiar tóxicos del cuerpo y que interviene en procesos hormonales ya no puede hacer sus funciones y la persona empieza a tener problemas de salud.
Causas del hígado graso
Para saber solucionar el hígado graso, debemos entender bien las causas de este problema de salud que afecta de manera silenciosa a muchas personas.
Una de las principales causas de padecer de hígado graso es el aumento de grasa corporal en el abdomen, la cual viene directamente relacionada por subir de peso de manera no saludable o por seguir una dieta perjudicial para la salud.
Las causas del hígado graso son las siguientes:
- El consumo excesivo de carbohidratos refinados
- El alcohol
- El síndrome metabólico, producido por un desequilibrio en el cuerpo y que viene a consecuencia muchas veces de una mala alimentación
- Resistencia a la insulina o diabetes tipo II
- El sobrepeso o la obesidad, que a su vez está producida por una ingesta excesiva de carbohidratos refinados, los cuales hacen que el equilibrio de nuestro cuerpo se vea afectado
Como puedes ver, las causas de la enfermedad del hígado graso no alcohólico están relacionadas con nuestro estilo de vida y con el tipo de alimentación que llevamos.
Dieta para hígado graso
El hígado graso tiene que ver evidentemente con la grasa abdominal que tenemos. Por tanto, vamos a dar unos consejos fáciles y sencillos de entender y de poner en práctica para que puedas darle tratamiento al hígado graso y solucionar este problema de salud.
La dieta para bajar de peso es muy recomendable para solucionar los problemas de hígado graso no alcohólico. No importa si no tienes problemas de obesidad o de sobrepeso pues las personas que están delgadas también pueden sufrir de hígado graso no alcohólico.
Se trata más bien de cambiar nuestro estilo de alimentación sin contar calorías, pero haciendo buenas comidas saludables en las que se reduzcan los alimentos o comidas procesadas o ultra-procesadas.
Sería conveniente, además, que hicieras limpiezas de hígado para mejorar el funcionamiento de este órgano tan importante.
¡Vive con energía y salud con tu mejor aliada, la alimentación! 🥇












Deja una respuesta