Síndrome del intestino irritable

Síndrome del intestino irritable

Continúa leyendo el artículo hasta el final para saber más y ¡déjanos tu comentario! ❤️

Loading

El síndrome del intestino irritable (SII) lo padecen millones de personas en todo el mundo, incluso, sin saberlo, pero ¿cómo saber si tengo el intestino irritable? Sigue leyendo para entender qué significa tener el intestino irritable y, del mismo modo, para lograr detectar los signos y síntomas de este silencioso síndrome intestinal que afecta a tantas personas en silencio en todo el mundo. Vamos a ver qué es exactamente el SII, cuáles pueden ser sus causas y cómo podemos mejorarlo o sanarlo de manera natural.

Síndrome del intestino irritable
El síndrome del intestino irritable no se ve pero se siente

¿En qué consiste el síndrome del intestino irritable?

El Síndrome de Intestino Irritable (SII), también llamado Síndrome de Colon Irritable o por sus siglas en inglés IBS (Irritable Bowel Syndrome), afecta a millones de personas en todo el mundo, incluso, sin que estas tengan conocimiento de ello. Se trata de una alteración en los intestinos que tiene sus causas y su tratamiento con curas naturales.

Entendemos el SII, más popularmente conocido como colon irritable, como un conjunto de síntomas producidos por un problema de irritación que afecta al intestino grueso y que, al mismo tiempo, dificulta la absorción de los nutrientes, produciendo deficiencias de vitaminas, minerales, agua u otras sustancias que el cuerpo obtiene de los alimentos con las que se llevan a cabo todas las funciones del cuerpo. Todo este tipo de nutrientes que el cuerpo saca de los alimentos son importantes para el funcionamiento de este.

Sufrir de colon irritable produce inflamación, incontinencia, dolores o molestias en el abdomen, y estreñimiento o diarrea (o ambos a la vez).

Barrera mucosa intestinal irritada
Cuando se produce irritación, la piel se enrojece y, en el caso de la mucosa intestinal, se produce moco para paliar esa irritación

Un signo característico del colon irritable son las molestias intestinales que abarcan dolor abdominal junto con alteraciones a la hora de evacuar (alternancia entre estreñimiento y diarrea). Es habitual que la persona sufra de periodos alternos de estreñimiento y diarrea. Si, al hacer pruebas médicas, no se encuentra motivo alguno que produzca esos síntomas, podemos estar hablando del síndrome de colon irritado.

Se le llama intestino irritable porque el colon está inflamado, irritado y con intestinal moco

La presencia de moco en las heces suele ser un signo de esta afectación intestinal. Este moco intestinal está causado para evitar la irritación de la barrera mucosa intestinal. La irritación intestinal puede deberse a que la persona esté comiendo alimentos inflamatorios, alimentos agresores, o puede ser que la persona esté tomando durante un largo periodo de tiempo tratamientos médicos que le estén produciendo inflamación en los intestinos.

Alimentos agresores

Alimentos agresores

Los alimentos agresores son un concepto nuevo y un tema fascinante en medicina. ¡Descubre ya qué son y cómo detectarlos haciendo clic en el siguiente botón!

La distensión abdominal (aumento del perímetro o tamaño del abdomen) suele ser un signo también típico del SII. En ocasiones, la persona también puede tener la sensación de evacuación incompleta.

Se suele plantear que este síndrome tiene diferentes causas y, entre ellas, se baraja la causa genética ya que, en la misma familia, puede que existan casos en parientes. Pero esta causa es débil puesto que podría tratarse de una causa cuyo origen esté realmente en los malos hábitos de alimentación más que en un factor genético. Igualmente, como acabamos de decir, se desconocen a nivel oficial las causas exactas o una causa definitiva.

Con anterioridad, este síndrome tenía un diagnóstico de exclusión o de descarte ya que, para poder llegar a la conclusión de que el paciente padecía el SII, había que llevar a cabo una serie de estudios y pruebas e ir descartando otras posibles patologías antes de dar el diagnóstico de Síndrome de Colon Irritable

Otra de las causas que se barajan es la falta de bacterias buenas, con lo cual la solución sería tomar probióticos acompañado de la mejora de hábitos alimenticios. El ayuno intermitente, además, ayudará igualmente a la repoblación de la flora intestinal.

No obstante, el estrés, la mala alimentación o el abuso de sustancias como el alcohol, las drogas y el tabaco, aumentan el padecimiento de colon irritable.

A esta afección se la considera un síndrome y se ha categorizado como una condición de salud crónica. Pero ¿es el colon irritable realmente incurable? La condición médica de colon irritable se diagnostica cuando ya ha llevado un tiempo prolongado gestándose, así que cualquier tratamiento dependerá del estado del colon, del estado físico de la persona y también de la implicación que esta ponga en resolver dicha condición. Igualmente, apuntar a un tratamiento adecuado es otro factor determinante en la mejora del síndrome de intestino irritable.

Si quieres mejorar la salud intestinal, haz clic en los siguientes enlaces:


¡Haz clic en los siguientes botones para conocer toda la mejor información nutricional curativa! ✅😊


¿Por qué se produce el síndrome del intestino irritable?

La evidencia científica es diversa y no concluye exactamente qué produce el síndrome de colon irritable. Sin embargo, la experiencia de nutricionistas profesionales demuestra que este síndrome podría ser una afección debida al estado de salud de la microbiota.

Según la literatura científica, el síndrome del intestino irritable se produce por alteraciones en los movimientos intestinales (peristalsis) y, además, en la sensibilidad del intestino. Se mantiene que es un trastorno intestinal crónico, cuyos síntomas mejoran con la ingesta de fármacos. La ciencia, una vez más, se está centrando en la mejora o silenciamiento de los síntomas.

Sin embargo, otros estudios científicos señalan que el colon irritable está relacionado con una carencia de organismos probióticos en el intestino grueso (bacterias beneficiosas).

El equilibrio y la salud de la microbiota dependerá de los malos hábitos alimenticios; del bajo consumo de probióticos y prebióticos en la dieta; del incremento en el consumo de antibióticos; del consumo desmedido de bebidas alcohólicas y de medicamentos; de si se es fumador; del estrés intenso; o de la inactividad física.

En estos estudios, se mejora el problema de irritación intestinal con la inclusión de probióticos y cambiando las condiciones de vida. Tan solo con estas simples acciones, mejora significativamente el colon irritable.

Todo cambia cuando empezamos a seguir buenos hábitos alimenticios, así como a corregir aspectos de las condiciones de vida como dormir lo necesario y tener un sueño de calidad; lograr una salud emocional saludable; o, incluso, trabajar en la forma en la que uno mismo se ve (autoestima).

Algunos otros estudios científicos han demostrado la mejora del colon irritable con el consumo de probióticos, pero no realizan un estudio profundo entre las condiciones de salud de la persona y las causas que atribuyen al SII.

Por tanto, las causas podrían ser multicausales y multifactoriales, sin embargo, está constatado que, por regla general, cambiar nuestra dieta y llevar una alimentación más saludable, así como no preocuparnos tanto en el día a día o reducir el estrés, mejoran mucho el SII.

ujer obesa informándose en alimentacionmilagrosa.org

¡Conoce ya los mejores consejos para cambiar tus hábitos alimenticios haciendo clic en el siguiente botón!

Síndrome del intestino irritable: el síntoma y la consecuencia, no la causa

La investigaciones científicas establecen una relación entre el colon irritable, la hipersensibilidad visceral y el eje cerebro-intestino. Es decir, señalan que este trastorno intestinal se debe a la hipersensibilidad visceral y al hecho de que pueda haber un problema nervioso en el eje cerebro-intestinal.

Sin embargo, la ciencia no contempla en estos estudios el hecho de que esa hipersensibilidad visceral y el problema en los movimientos en los intestinos se deba a una alteración en la microflora producida por los hábitos alimenticios o por la toma de ciertos medicamentos. Y esto es así porque esta dolencia podría no tener una sola causa directa, como hemos dicho anteriormente.

La ingesta de productos procesados elaborados con sustancias químicas, la mala alimentación y el consumo de drogas legales (e ilegales también) causan un impacto negativo en nuestro cuerpo y, más concretamente, en nuestra flora intestinal. Estos efectos prolongados en el tiempo pueden derivar en problemas de salud que dependerán también del estado de salud de la persona.

Por tanto, planteamos la lógica pregunta de si no sería más plausible pensar que el síndrome de intestino irritable sea una consecuencia de un estilo de vida no saludable y no, directamente al menos, de un problema nervioso no demostrado de manera concluyente aún.

Según la literatura científica, la microbiota intestinal ejerce un papel clave en el proceso digestivo y en la regulación metabólica. Por tanto, si dañamos la microbiota intestinal con malos hábitos alimenticios, con un estilo de vida insano o con conductas perjudiciales, podríamos sufrir desequilibrios en nuestro tránsito intestinal, en nuestros hábitos defecatorios y en nuestra energía.

¿Cuáles son los factores de riesgo para el Síndrome del Intestino Irritable?:

  1. La mala alimentación;
  2. la falta de hidratación;
  3. dormir poco y tener sueño de mala calidad;
  4. el tabaquismo;
  5. las adicciones al alcohol o a los carbohidratos refinados;
  6. el consumo de drogas;
  7. y el estrés crónico.

Existe un estudio prospectivo con personas, llamado Association of ultra-processed food intake with risk of inflammatory bowel disease: prospective cohort study, que establece la relación entre el consumo de ultra-procesados está relacionado con un mayor riesgo de padecer SII.

Creemos que, si este trastorno mejora o desaparece con la toma de probióticos, la mejora de la alimentación y del estilo de vida en general, ¿no es lógico pensar que el colon irritable pueda estar causado por el empeoramiento de estas mismas condiciones?

Estudios científicos que demuestran la relación entre la administración de probióticos y prebióticos con la mejora del síndrome de colon irritado
  1. Un estudio, llamado Effect of a symbiotic preparation on the clinical manifestations of irritable bowel syndrome, constipation-variant. Results of an open, uncontrolled multicenter study, hecho en 636 pacientes diagnosticados de SII concluyó que los pacientes a los que se les administraba un simbiótico que constaba de un probiótico (Bifidobacterium longum W11) y el prebiótico de oligosacáridos de cadena corta Fos Actilight mejoraban la frecuencia de deposiciones en pacientes que sufrían de estreñimiento, reducía el dolor abdominal y la distensión abdominal.
  2. El estudio Effects of symbiotic preparations on constipated irritable bowel syndrome symptoms demuestra que el el uso de probióticos y prebióticos son beneficiosos para personas que tienen problemas intestinales como el colon irritable.
  3. Otra revisión científica constata la relación entre una alimentación saludable y la mejora del síndrome del intestino irritado: «Let Food Be Thy Medicine»: Diet and Supplements in Irritable Bowel Syndrome. En la revisión se pone de relieve que la dieta es eficaz, si no mejor, que los tratamientos médicos actuales. 

El intestino irritable y la microbiota intestinal: evidencia científica

El intestino posee su propia microflora y esta es la encargada de gestionar los alimentos para que podamos obtener energía y salud. Cuando la microbiota se ve dañada, nuestros intestinos sufren una alteración en el tránsito intestinal y empezamos a sufrir signos y síntomas de enfermedad.

En el intestino grueso existen 2 tipos de bacterias:

  1. Las bacterias putrificantes. Este tipo de bacterias se alimentan de carbohidratos refinados y producen sustancias que causan inflamación e irritación en el intestino.
  2. Las bacterias beneficiosas. Esta clase de bacterias se alimentan de fibra vegetal y producen ácidos grasos beneficiosos como el ácido butírico, que es anti-inflamatorio y anti-cancerígeno y que influye positivamente sobre el sistema nervioso y sobre las emociones.

El intestino es el segundo cerebro del cuerpo y tiene conexiones con el cerebro. Numerosos estudios científicos demuestran sin lugar a dudas que lo que comemos tiene un efecto beneficioso o perjudicial sobre nuestra salud intestinal y sobre nuestra salud general.

El consumo excesivo de alimentos procesados, la toma de medicamentos, el estrés o la falta de vitaminas son las principales causas de un desequilibrio en nuestra salud.

Si comenzamos a comer mal, a consumir antibióticos, psicotrópicos, benzodiacepinas o sufrimos de un estrés constante, tendremos el caldo de cultivo perfecto para que nuestra flora intestinal se dañe. Y una flora intestinal dañada supone un problema de salud importante. Recordemos que más del 80% del sistema inmune se encuentra en los intestinos.

Los 12 síntomas del intestino irritable

  1. Dolor abdominal o cólicos
  2. Alteraciones en los hábitos defecatorios
  3. Estreñimiento, diarrea o una forma de defecar irregular con días de diarrea y otros de estreñimiento
  4. Distensión o hinchazón abdominal
  5. Alteraciones en la forma y consistencia de las heces
  6. Mocos en las heces
  7. Sensación de no haber evacuado todo
  8. Incontinencia fecal (escapes de heces)
  9. Problemas en la digestión
  10. Gases
  11. Digestión lenta
  12. Dolor anal

Relación entre el intestino y el sistema inmunológico

El intestino no se encarga solamente de llevar a cabo el proceso digestivo, sino que también está muy relacionado con el sistema inmunológico.

En los intestinos se encuentra más del 80% de las defensas del cuerpo. Si el intestino está irritado, también se verá afectado el sistema inmunitario.

De hecho, existe evidencia científica que indica que la gran importancia de la microbiota para el proceso nutricional, el desarrollo de la inmunidad y el correcto crecimiento corporal.

Asimismo, en el intestino se produce una hormona muy importante que se denomina serotonina, cuya carencia provoca insomnio, depresión y dificultad para dormir.

¿Cómo se trata el intestino irritable?

El intestino irritable o colon irritable es un mal que afecta a muchas personas en todo el mundo de manera silenciosa pues hay mucha gente que no sabe que lo padece.

Tiene multitud de causas pero una de las más comunes es la preocupante falta de microorganismos probióticos en el intestino, que es el detonante de la irritación.

Como hemos indicado más arriba en el intestino grueso existen una serie de bacteria putrificantes que producen sustancias inflamatorias. Cuando estas bacterias se encuentran en número superior a las bacterias beneficiosas, aparecen los problemas de irritación y de inflamación.

Para resolver el problema de colon irritable hay que mejorar el estilo de vida, tener hábitos de alimentación saludables y dar fibra a las bacterias buenas del intestino grueso y renovar la flora probiótica del intestino grueso.

Es muy importante observar lo que comemos para detectar los alimentos que nos están produciendo esa irritación y suprimirlos de la dieta.

Tratamiento para el colon irritable

Existen varios consejos que debes tener en cuenta para mejorar y curar la irritación y el ardor intestinal, pero esto no es una solución inmediata pues debes tratar de cambiar tu estilo de vida y ser más saludable. Recuerda que Roma no se construyó en dos días…

A continuación vamos a nombrar algunos consejos para luchar contra esta grave dolencia:

  1. Tomar jugos verdes de vegetales. Son jugos a base de vegetales verdes licuados.
  2. Consumir almidones resistentes. Garbanzos, guisantes (también llamados chícharos, albejas o pitipuás), yuca, plátanos verdes o plátanos macho (también llamado guineos o bananas), papas, arroz integral cocido y frío, etc. Los almidones resistentes hay que cocinarlos de una manera determinada para que lleguen a convertirse en resistentes. Por ejemplo, cocemos garbanzos y los dejamos enfriar a temperatura ambiente. Luego los ponemos en la nevera durante 24 horas seguidas. Ahora puedes comer tus garbanzos ricos en almidón resistente. Bon appétit!
  3. Comer muchas ensaladas pues aportan fibra, que es necesaria para alimentar las bacterias del intestino grueso.
  4. Tomar alimentos probióticos que contengan lactobacillus y bifidobacterium.
  5. Aplicar técnicas de respiración profunda y de relajación para aliviar el estrés y calmas el sistema nervioso.
  6. Consumir mucha agua para bajar la inflamación.
  7. Tomar suplementos de magnesio y potasio para tranquilizar el sistema nervioso central y, de esta manera, aliviar la irritación del intestino.
  8. Hacer una dieta muy baja en carbohidratos y, si es posible, reducirlos al mínimo.
  9. Evitar medicamentos anti-ácidos en la medida de lo posible porque destruyen la flora intestinal.

10 alimentos que debes evitar si tienes el colon irritable

Estos son los 10 alimentos que debes evitar o reducir si padeces de colon irritable:

  1. Fritos.
  2. Lácteos.
  3. Café.
  4. Alcohol.
  5. Té.
  6. Bebidas azucaradas excitantes, como por ejemplo refrescos.
  7. Cereales.
  8. Semillas o granos secos o duros. Lo mejor es comer las semillas en brotes y el trigo verde.
  9. Bebidas gaseosas.
  10. Controlar y reducir el consumo de fruta.

Una dieta ideal para aliviar el colon irritable es una basada en vegetales, en alimentos probióticos y prebióticos, en tener una buena hidratación y en ser feliz. No te olvides de que debes evitar el tabaco pues es una sustancia perjudicial para tu cuerpo y acidifica el cuerpo.

12 alimentos corrosivos que afectan a tu intestino

  1. Lácteos. Producen alergias, intolerancias alimentarias y calcificaciones en las articulaciones.
  2. Las bebidas azucaradas.
  3. Refrescos.
  4. Chocolate.
  5. Bollería.
  6. Zumos de frutas envasados. Mejor naturales y con moderación.
  7. Cereales. provocan mucha irritación intestinal.
  8. Excitantes como el café, el té, el cacao o el mate.
  9. Alcohol. El consumo de alcohol es perjudicial para la salud y ni siquiera tiene nutrientes ni ningún tipo de vitaminas.
  10. Los fritos.
  11. Legumbres. La digestión de este tipo de alimentos lleva muchas horas y puede llegar a dar fermentaciones, lo cual es perjudicial para el intestino irritable. La ingesta de legumbres podría provocar gases y digestiones pesadas y largas. Si comemos legumbres, mejor que sean preparadas como almidones resistentes pues estos tienen beneficios para nuestra flora intestinal.
  12. La sal fina o refinada.

7 productos dañinos para el colon irritable

  1. Medicamentos anti-ácidos, antibióticos, antidepresivos y aspirinas.
  2. Anticonceptivos.
  3. las drogas.
  4. El tabaco.
  5. Quimioterapia.
  6. Radioterapia.
  7. Anestesia.

NOTA: En este apartado estamos hablando de los productos que son irritantes para el intestino, no nos metemos en si se debe o no hacer uso o consumo de ellos. El consumo de esta lista es informativa y no pretendemos influir en recomendaciones médicas o en la libre elección de las personas.

La mejor combinación de alimentos para una digestión saludable

La ingesta de alimentos según su tipo es fundamental para hacer un buen proceso digestivo. Mezclar muchos tipos de alimentos no contribuye a tener una digestión saludable y completa.

Se deben tomar los alimentos de manera que el estómago los asimile y los digiera como grupos de alimentos parecidos. Esto se debe a que, cuando el estómago hace la digestión de los alimentos, genera jugos digestivos.

A continuación, vamos a ver los órganos implicados en el proceso digestivo, el tipo de movimiento que hacen para procesar los alimentos, los jugos digestivos que añaden al procesamiento de los alimentos y los tipos de nutrientes de los que se encargan de digerir:

ÓrganosTipo de movimientoJugos digestivos añadidosTipos de nutrientes
BocaMasticarSalivaAlmidones
EstómagoEl cardias se relaja para permitir la entrada del alimento y el músculo inferior los mezclaÁcido del estómago y enzimas digestivasProteínas
PáncreasNingunoJugo pancreáticoHidratos de carbono, proteínas y grasas
HígadoNingunoBilisGrasa
Intestino delgadoPeristalsisJugo digestivo del intestino delgadoCarbohidratos, harina y proteínas
Intestino gruesoPeristalsisÁcido butíricoLos que no haya podido procesar el intestino delgado
El funcionamiento del aparato digestivo

Si mezclamos alimentos muy diferentes, el estómago se ve obligado a segregar jugos gástricos que podrían dejar sin digerir algunos de eso alimentos que luego se fermentarán causándonos daños en el intestino y en la salud pues se generarían putrefacción y envenenamiento por toxinas.

Los alimentos que mejor combinan con todos los demás porque son neutros son los vegetales. Los vegetales son el alimento estrella de una dieta sana. Pueden combinar bien con huevos, pescado y carne. También se pueden combinar con almendras, nueces o pistachos.

Sin embargo, no es bueno mezclar varios tipos de proteínas en una misma comida. Tienes que elegir un tipo de proteína y combinarlo con vegetales. Por ejemplo, puedes comerte un plato de verduras cocidas o asadas y un filete de pescado a la plancha o al vapor. No importa que mezcles distintos tipos de verduras.

Malas combinaciones de comidas

Existen combinaciones de comidas que hacen daño, dando lugar a digestiones muy lentas, pesadas y muy tóxicas para tu organismo. Además, tu intestino no absorberá todos los nutrientes de los alimentos.

Así que deberías evitar hacer el siguiente tipo de mezclas de alimentos si quieres tener buena salud intestinal y general y mejorar el intestino irritable:

  1. Mezclar varios tipos de proteínas. Por ejemplo, huevos y pescado, huevos y carne, pescado y carne, marisco y carne, marisco y pescado o marisco y huevos.
  2. Mezclar varios tipos de proteínas y almidones. Por ejemplo, un bocadillo de tortilla de papas.
  3. Mezclar proteínas y azúcar. Por ejemplo, cacahuetes con miel.
  4. Mezclar grasas con almidones. Por ejemplo, un trozo de pastel.
  5. Mezclar grasas con azúcar. Por ejemplo, tomar nata azucarada o crema pastelera.
  6. Mezclar almidón y azúcar. Por ejemplo, un croissant o bollería en general.
  7. Mezclar proteína y grasa. Por ejemplo, un chuletón grasiento frito.
  8. Y, por supuesto, mezclar todo este tipo de combinaciones, es decir, mezclar en una sola comida almidones, hidratos de carbono con diferentes tipos de proteína.
  9. Jamás tomar un postre dulce al final de la comida ya que los postres dulces son carbohidratos de absorción rápida que, si no se toman al principio de la comida, tendrán que esperar a que se digieran antes todos los demás alimentos y, al final, estos postres dulces terminarán fermentando e intoxicando el cuerpo. Por eso, deben tomarse preferentemente al principio de la comida (20 minutos antes de la comida) justo al contrario de lo que nos han enseñado. Si quieres tomar el postre después de comer, deja pasar al menos 2 horas desde la comida.

error: ¡El contenido de esta web está protegido!